Esta vez me fui a Montenegro, en montenegrino es “Crna Gora“. Es un país que está en el suerte de Europa. Había escuchado mucho sobre este país, pero nunca me dieron ganas de ir. Por fin tomé la decisión de ir a este paraíso y fue fascinante.

Aquí me quedé más de una semana disfrutando de estas playas cristalinas, montañas y mucho más. Ahora puedo decir que Montenegro es uno de mis países favoritos. Budva, una de sus hermosas ciudades me enamoró a primera vista. Sus hermosas playas, la isla de Hawaii que está enfrente a unos cuantos minutos en barco, sus grandes montañas, todo simplemente inolvidable. Me impresionó la tranquilidad de todas las calles, la gente es muy amable y amigable con los extranjeros. Casi todo lo que comí en Montenegro estaba hecho a base de mariscos, así que si te gustan, pues este lugar será tu paraíso.

Una de las cosas que más me gustó fue la Isla Hawaii. Hay muchos barcos que te llevan a la isla en menos de media hora. La experiencia fue increíble, especialmente porque empezó a llover. El color del agua era más cristalina y con tonos más celestes. Y lo más inspirador de todo fue cuando empezó a llover. En el principio creí que no era una buena señal, pero cuando empezó a llover y me puse a nadar en la orilla de la isla, me sentí la persona más afortunada del mundo, la experiencia no fue solo mágica, sino increíblemente placentera.